Colegio Médico del Uruguay

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Médicos intercambiaron sobre donación de órganos

| Consejo Regional Montevideo

El encuentro fue organizado por el Consejo Regional de Montevideo y el Comité de Bioética del Hospital Policial.

Los profesionales de la salud se enfrentan cada día a situaciones complejas desde el punto de vista ético, que deben resolver sin un protocolo establecido. Con el objetivo de encontrar las soluciones más adecuadas para el paciente y su familia, se realizó el sexto Ateneo Bioético.

En esta oportunidad, el encuentro fue organizado por el Consejo Regional Montevideo del Colegio Médico del Uruguay (CMU) y el Comité de Bioética del Hospital Policial y se denominó “Muerte cerebral y donación de órganos”.

Una mesa integrada por los doctores Luis Heuhs, presidente del Comité de Bioética del Hospital Policial; Delia Sánchez, integrante de la Comisión Nacional de Bioética; Raúl Mizraji, coordinador del Banco Nacional de Órganos y Tejidos; Raúl Lombardi, integrante de la Comisión Asesora en Bioética del CMU, discutió la historia clínica de una paciente que falleció por muerte cerebral cuya familia se oponía a donar sus órganos.

Heuhs explicó que si bien la Ley 18.968 señala que todas las personas mayores de 18 años son donantes, salvo que expresen lo contrario, en el ejercicio de la medicina se dan habitualmente estos casos, donde juegan un rol importante los aspectos éticos y morales para resolverlos.

“Todas son situaciones diferentes y hay que ver cada caso. Lo ideal es establecer un acuerdo con la familia, convencerla de que es importante, por ejemplo, si yo tengo otro paciente que prolonga su vida con esos órganos y está esperando la donación. Son momentos de decisiones especiales para la familia, y la donación es casi siempre compleja porque la muerte es una situación no aceptada, generalmente. Es un tema que si antes no fue considerado, no es fácil asumirlo luego”, señaló.

La norma, cuyo alcance fue debatido durante el ateneo, fue aprobada en el año 2012 y establece que “toda persona mayor de edad que, en pleno uso de sus facultades, no haya expresado su oposición a ser donante por alguna de las formas previstas se presumirá que ha consentido la ablación de sus órganos, tejidos y células en caso de muerte, con fines terapéuticos o científicos”. En caso de tratarse de menores de edad o de personas incapaces, el consentimiento deberá ser otorgado por su representante legal.

Según se indicó se busca que la relación médico-paciente, en el ámbito de la salud en general, sea lo más humana posible, respetando los cuatro principios de la bioética: autonomía, no maleficencia, beneficencia y justicia.“El primero de ellos, porque debe primar la decisión de la persona; el segundo, porque siempre hay que hacer lo que es mejor para el paciente; el tercero, porque no se debe hacer nada que le pueda hacer mal; y por último, el de justicia, de hacer lo que realmente es justo para el paciente y la sociedad en la que vivimos”, concluyó el doctor Heuhs.

Por otro lado, desde el CMU, Minarrieta remarcó como un aspecto positivo el importante marco de público logrado en esta oportunidad. “Las decisiones se toman siempre en equipo, de forma multidisciplinaria, y esta instancia, al igual que los demás encuentros que hemos realizado hasta el momento, fue importante para ver las posiciones de diferentes colegas y discutir sobre una temática fundamental para nuestro trabajo. En el intercambio, gana el paciente”, concluyó.