El Colegio Médico del Uruguay celebró el Día Mundial del Sueño bajo el lema “Dormir bien para vivir mejor”

 

Organizado por la Regional Montevideo del CMU y la Asociación de Sueño del Uruguay, se desarrolló esta actividad, reuniendo a expertos de la medicina y la neurociencia para profundizar en el impacto del descanso en la salud sistémica y los misterios de la actividad onírica.

 

El sueño: un pilar olvidado de la medicina preventiva

La Dra. Cecilia Orellana, neuróloga y especialista en medicina del sueño, fue la encargada de abrir la conferencia subrayando un cambio de paradigma necesario en la sociedad actual. Según explicó, “hay que reconocer que el sueño es un pilar de la salud igual que la nutrición y el ejercicio, cosa que muchas veces olvidamos en nuestra vida moderna tan acelerada”.

Durante su exposición, Orellana presentó evidencia crucial sobre las funciones biológicas del sueño, destacando el sistema glinfático, descubierto recientemente como un mecanismo de depuración cerebral que elimina toxinas como el beta-amiloide, vinculado al Alzheimer. En este sentido, enfatizó que “dormir tiene también esta importancia: poder depurar nuestro cerebro de sustancias tóxicas”.

Asimismo, se abordó la relación directa entre el descanso y la respuesta inmunológica. La especialista citó estudios realizados durante la pandemia donde se demostró que quienes durmieron adecuadamente generaron mejores niveles de anticuerpos tras la vacunación. Su recomendación fue tajante: “fundamental dormir: si se dan una vacuna, vacúnense antes, duerman y después también duerman siempre para poder generar estas defensas adecuadas”.

 

Neurociencia y el fascinante mundo de los sueños

La segunda parte de la jornada estuvo a cargo del Dr. Pablo Torterolo, director del Laboratorio de Neurobiología del Sueño de la Facultad de Medicina (UdelaR). Con un enfoque científico, Torterolo citó a Alan Hobson para advertir sobre la complejidad del objeto de estudio: “Para estudiar los sueños seriamente uno debe aceptar el riesgo de no ser tomado en serio”.

Torterolo explicó que, biológicamente, el cerebro se mantiene “heterogéneamente dormido”. A través de estudios de neurociencia cognitiva, detalló que el sueño REM es un estado de alta actividad cerebral similar a la vigilia, pero con una parálisis muscular necesaria (atonía). Un punto de interés en su exposición, fue la relevancia de la memoria onírica: “recordar los sueños no tiene una importancia biológica; le puede dar color a la vida, tiene importancia cultural, pero no importancia biológica”.

Sin embargo, el Dr. Torterolo sí destacó la función práctica del sueño en el desarrollo intelectual y la resolución de conflictos. “Está claramente mostrado que al dormir mejora muchísimo la creatividad; problemas que no se solucionaban, en el sueño logran encontrar soluciones”. Incluso mencionó avances en la comunicación con personas en sueño lúcido, quienes logran responder preguntas matemáticas simples mediante movimientos oculares mientras están soñando.

 

Un llamado a la salud pública

La jornada concluyó con la presentación de datos locales alarmantes. Una encuesta realizada en Uruguay mostró que, antes de la pandemia, el 32,7% de los consultados ya manifestaba no dormir bien, cifra que se elevó al 42% durante el aislamiento.

Ante esta realidad, los expositores y el Colegio Médico hicieron un llamamiento a las autoridades para considerar los trastornos del sueño —especialmente el insomnio y las apneas— como un problema de salud pública de primer orden, dada su conexión con la obesidad, la diabetes, la salud cardiovascular y la salud mental.

El mensaje final de la jornada fue claro: respetar las horas de sueño no es un lujo, sino una necesidad fisiológica imprescindible para una vida saludable.

 

La actividad

Vea la actividad completa en este enlace: https://www.youtube.com/live/T2Qq-Wb5m1A?si=co8hnLhcIV4ZGWn0

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